Diez Reglas de Oro para el Uso de Probióticos
Introducción a los Probióticos
Expertos en Italia han evaluado la investigación actual para resumir diez “reglas de oro” sobre el uso de probióticos con el fin de mejorar la salud y tratar diversas condiciones médicas. Los probióticos son microorganismos vivos que pueden contribuir positivamente a la salud. En los últimos años, ha crecido notablemente el interés en los probióticos, y se han hecho muchas afirmaciones sobre sus beneficios para la salud digestiva, trastornos alérgicos y diabetes. La amplia variedad de productos probióticos disponibles puede resultar confusa; por ello, expertos de la Universidad de Milán han compilado estas reglas, las cuales fueron publicadas en el Journal of Digestive and Liver Disease.
Definición de Probióticos
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define los probióticos como “microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped.” Estos microorganismos se pueden encontrar en suplementos y en alimentos como el yogur. Las dos bacterias más comunes utilizadas como probióticos son Lactobacillus y Bifidobacterium, además de las levaduras Saccharomyces boulardii y Saccharomyces cerevisiae.
Lo que No es un Probiótico
Es importante aclarar que algunos componentes microbianos, bacterias no vivas y esporas pueden ser indicados para beneficios de salud, pero no se consideran probióticos ya que no pueden sobrevivir y colonizar el intestino del huésped para generar un efecto duradero. Para mantener los beneficios de salud, estas sustancias deben ser administradas con frecuencia.
Identificación de Cepas Bacterianas
La identificación precisa y el seguimiento de las cepas de microorganismos probióticos son cruciales, ya que los beneficios están relacionados con cepas específicas y no pueden generalizarse a otras. Los avances en biología molecular y técnicas microbiológicas permiten una identificación clara y caracterización de las cepas microbianas. Los productos probióticos comerciales deben ser evaluados cuidadosamente antes de su lanzamiento al mercado, y los fabricantes deben proporcionar información sobre la cantidad de unidades formadoras de colonias (CFUs), la dosis diaria recomendada, la identidad de cada cepa probiótica y la confirmación de la ausencia de patógenos.
Selección entre Cepa Única y Multi-Cepa
Los productos probióticos pueden contener una sola cepa o múltiples cepas. Se han hecho afirmaciones sobre que la combinación de microorganismos en productos de múltiples cepas tiene un efecto aditivo en la salud. Sin embargo, a menudo, estas mejoras están más relacionadas con la dosis de probióticos que con efectos sinérgicos. Algunas combinaciones pueden incluso reducir la efectividad, ya que las cepas microbianas pueden competir entre sí por nutrientes. Se necesita más investigación para determinar qué tipo de probióticos son más efectivos clínicamente.
Evitar Genes Resistentes a Antibióticos
El uso creciente de productos probióticos, junto con el uso generalizado de antibióticos, puede llevar a un aumento de genes de resistencia en los microorganismos probióticos. Si bien la resistencia a antibióticos puede ser beneficiosa para que los probióticos actúen en el intestino en pacientes bajo tratamiento antibiótico, la transferencia de estos genes a bacterias patógenas puede ser problemática. Las cepas comerciales utilizadas como suplementos deben ser evaluadas para asegurar que no tienen la capacidad de transferir resistencia a antibióticos.
Capacidad de Sobrevivencia en el Tracto Gastrointestinal
El ambiente en el intestino es muy hostil y muchos microorganismos no pueden sobrevivir en estas condiciones. Para que los probióticos tengan un efecto positivo, deben ser capaces de resistir el ambiente gastrointestinal. Solo las cepas que han demostrado su capacidad de sobrevivir en este entorno deben ser utilizadas en productos probióticos.
Colonización en el Intestino
Se considera que los efectos beneficiosos de los probióticos son resultado de su capacidad para colonizar el intestino y suprimir el crecimiento de microorganismos patógenos que causan enfermedades. Por lo tanto, es fundamental que las cepas utilizadas en productos probióticos hayan demostrado esta capacidad. Aquellas que no han mostrado esta habilidad no deben ser elegidas para su uso como probióticos.
Interacción con la Flora Intestinal Normal
Además de inhibir microorganismos patógenos en el intestino, algunas investigaciones sugieren que cepas probióticas pueden modificar la flora intestinal normal. Aunque la información sobre este efecto es limitada, solo deben utilizarse productos probióticos que demuestren un efecto beneficioso sobre la flora intestinal normal.
Seguridad del Proceso y del Consumidor
Generalmente, los probióticos son considerados seguros para el consumo humano. Sin embargo, ha habido casos en los que han tenido efectos adversos en pacientes con enfermedades gastrointestinales graves. Los productos probióticos deben ser examinados para detectar cepas patógenas y usarse con precaución en personas con condiciones médicas graves.
Uso Basado en Evidencia Clínica
Los organismos reguladores consideran los probióticos como suplementos alimenticios en lugar de medicamentos, lo que significa que los fabricantes no están obligados a proporcionar la misma evidencia rigurosa sobre los beneficios para la salud. No obstante, existe una considerable cantidad de investigación sobre los efectos positivos de los probióticos en condiciones como la enfermedad inflamatoria intestinal, la dermatitis atópica y la diabetes tipo 2. Es importante seleccionar cepas probióticas que hayan demostrado eficacia clínica específica en el tratamiento de enfermedades.
Conclusión
Los probióticos ofrecen un enfoque interesante para mejorar la salud y tratar enfermedades. Sin embargo, la falta de regulación en su producción y las afirmaciones sobre sus beneficios pueden generar confusión en su elección y uso. Los autores recomiendan controles de seguridad más estrictos y la verificación de las afirmaciones de salud. Mientras tanto, esperan que estas diez “reglas de oro” puedan proporcionar orientación sobre el uso adecuado de los probióticos.
Escrito por: Julie McShane, Redactora Médica
Traducido de: Danielle Dinally (DD)
Cita de referencia: Toscano M, Grandi R, Pastorelli L, et al. A consumer’s guide for probiotics: 10 golden rules for a correct use. Digestive and Liver Disease 49(2017) 1177-1184. Doi:10.1016/j.dld.2017.07.011.