La Viabilidad de la Térmica Pasiva como Alternativa al Ejercicio
Beneficios del Ejercicio para la Salud
El ejercicio es fundamental para el bienestar físico, ya que incrementa la fuerza, mejora el metabolismo y promueve cambios químicos internos beneficiosos. Además, ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre y la inflamación de bajo grado, lo cual es una parte esencial de la respuesta inmune. La inflamación crónica puede aumentar el riesgo de desarrollar resistencia a la insulina o prediabetes. A pesar de sus múltiples beneficios, establecer el ejercicio como un hábito puede ser complicado. Aquellos que más se beneficiarían del ejercicio, como las personas con enfermedades que dificultan la actividad física, a menudo son las que menos pueden realizarlo. Por ejemplo, pacientes con sobrepeso o diabetes pueden enfrentar dificultades para ejercitarse.
Térmica Pasiva como Alternativa al Ejercicio
Investigaciones recientes sugieren que la térmica pasiva podría ofrecer beneficios similares al ejercicio. Un aumento en la temperatura corporal puede mejorar el metabolismo, la circulación sanguínea, la salud mental, la pérdida de peso y la regulación de la respuesta inflamatoria. Estudios previos han relacionado un incremento en la temperatura corporal con la producción de óxido nítrico, una sustancia que facilita el flujo de azúcar en la sangre.
Estudio de Investigadores del Reino Unido
Investigadores del Reino Unido han explorado la viabilidad de esta alternativa al ejercicio. Utilizando baños de agua caliente, evaluaron los niveles de marcadores químicos asociados al ejercicio en sangre. Los hallazgos fueron publicados en el Journal of Applied Physiology en noviembre de 2018. Un grupo de hombres inactivos y con sobrepeso participó en el estudio, donde fueron expuestos a un ambiente a 27°C durante 15 minutos antes de ser divididos en dos grupos. Un grupo fue sumergido en un baño de agua a 39°C durante una hora, mientras que el otro permaneció en el cuarto. Después de tres días, los grupos intercambiaron lugares. Se midieron la presión arterial, la frecuencia cardíaca y la temperatura corporal cada quince minutos en ambos ambientes, con muestras de sangre tomadas antes, inmediatamente después y dos horas tras cada sesión.
Resultados del Estudio
Los investigadores encontraron que incluso un baño de agua caliente de una hora aumentó la producción de óxido nítrico y los niveles de IL-6, una proteína en la sangre que indica inflamación. Después de dos semanas de baños diarios, se observaron niveles reducidos de azúcar en la sangre tras el ayuno, así como disminuciones en los niveles de insulina e inflamación de bajo grado, indicando una mejora en el metabolismo.
Desafíos de los Tratamientos con Baños de Agua Caliente
A pesar de estos resultados prometedores, la viabilidad de utilizar baños de agua caliente diariamente es cuestionable. Los participantes del estudio expresaron incomodidad con la temperatura y la duración de la exposición al calor. Este método de tratamiento podría resultar difícil e impráctico para un uso regular. Sin embargo, el estudio presenta una alternativa interesante para mejorar el metabolismo. Queda por ver cómo los investigadores adaptarán el proceso para hacerlo más factible en el futuro.
Referencia
Hoekstra et al. The acute and chronic effects of hot water immersion on inflammation and metabolism in sedentary, overweight adults. Journal of Applied Physiology. 2018. doi: 10.1152/japplphysiol.00407.2018.